Tres piedras que se encuentran en una misma pieza para crear equilibrio entre calma, claridad y vitalidad.
La amatista aporta serenidad, introspección y conexión con la propia intuición. El ágata sandía suma apertura, equilibrio emocional y energía cálida.
El ágata zafiro, con sus tonos profundos, se vincula con la claridad, la estabilidad y la confianza.
Una combinación que invita a bajar el ruido, ordenar lo que sentimos y recuperar el equilibrio sin perder nuestra fuerza.
Medidas: 18 cm de largo + 3 cm de extensión
Terminaciones en oro laminado.